MÁS SOBRE LOS MOTORES
HISTORIA DEL
MOTOR ELECTRICO CORRIENTE CONTINUA
El primer motor eléctrico de
corriente continua capaz de hacer girar maquinaria fue inventado por el
científico inglés William Sturgeon en 1832. Siguiendo su obra,
el inventor estadounidense Thomas Davenport construyó un motor eléctrico
de corriente continua tipo conmutador que patentó en 1837.
Estos motores funcionaban a 600
revoluciones por minuto, gracias a una potente maquinaria y a una imprenta. Sin
embargo, no tuvieron éxito comercial debido al alto costo de la energía de la
batería primaria, lo que arruinó a Davenport. Además, en aquel momento no se
disponía de ningún sistema de distribución de electricidad, por lo que no
surgió ningún mercado comercial práctico para estos motores.
La historia del
motor eléctrico sigue con los primeros motores de corriente continua
comercialmente exitosos, que seguían el desarrollo del belga Zénobe Gramme. Este reinventó en 1871 el diseño de Pacinotti y adoptó
algunas soluciones del alemán Werner von Siemens.
Y es que un gran
avance fue el descubrimiento de la reversibilidad de la máquina eléctrica,
anunciada por Siemens en 1867 y observada por Pacinotti en 1869. Gramme lo
demostró accidentalmente con ocasión de la Exposición Universal de Viena de
1873, cuando conectó
dos de estos dispositivos de corriente continua a una distancia de hasta 2 km
uno del otro, utilizando uno de ellos como generador y el otro como motor.
HISTORIA DEL MOTOR
ELECTRICO CORRIENTE ALTERNA
En la década de 1880
muchos inventores intentaban desarrollar motores de corriente alterna, puesto
que las ventajas de la corriente alternan es la transmisión de alta tensión a
larga distancia se veían contrarrestadas por la imposibilidad de hacer
funcionar los motores en corriente alterna.
El primer motor de
inducción sin conmutador de corriente alterna fue inventado por el
italiano Galileo
Ferraris en 1885. En 1888, la Real Academia de Ciencias de Turín publicó
su investigación detallando los fundamentos del funcionamiento del motor, al
tiempo que concluía que "el aparato basado en ese principio no podía tener
ninguna importancia comercial como motor".
El posible desarrollo industrial fue concebido por el serbio Nikola Tesla, quien inventó independientemente su motor de inducción en 1887 y obtuvo una patente en mayo de 1888. En el mismo año, Tesla presentó su trabajo Un nuevo sistema de motores de corriente alterna y transformadores al Instituto Estadounidense de Ingenieros Eléctricos.

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